Resistencia a la fatiga cíclica
La aleación XT-7 con triple temple soporta 2.3 millones de impactos antes de presentar microfisuras, duplicando la vida útil del martillo frente a aceros convencionales como el 4140.
Desde la consulta técnica hasta la entrega del martillo calibrado para su estrato específico.
Estudiamos la dureza del estrato geológico (granito, caliza, arenisca) y las condiciones de la obra para definir la aleación y el perfil de impacto necesarios.
Elegimos entre acero XT-7 o 4140 con tratamiento térmico de triple temple, según la resistencia a la fatiga requerida para el proyecto.
La pieza se forja en matriz cerrada y se somete a temple y revenido controlado para alcanzar dureza superficial 58-62 HRC y tenacidad en el núcleo.
Ajustamos presión, frecuencia de impacto y ángulo de ataque según las tablas de referencia del modelo BH-5000 o BH-7000 para el estrato objetivo.
El martillo se somete a 2000 ciclos de impacto en banco de pruebas para verificar la ausencia de microfisuras y la estabilidad de la amortiguación.
Se entrega con certificado de calibración y manual de ajuste específico para la obra, incluyendo recomendaciones de mantenimiento preventivo.
Aleaciones de acero tratadas térmicamente para maximizar la resistencia a la fatiga mecánica en la fragmentación de estratos geológicos compactos de alta dureza.
La aleación XT-7 con triple temple soporta 2.3 millones de impactos antes de presentar microfisuras, duplicando la vida útil del martillo frente a aceros convencionales como el 4140.
Parámetros de presión, frecuencia y ángulo de ataque específicos para caliza (dureza 3-4), arenisca (5-6) y granito (8 en escala de Mohs).
Pruebas de campo en cantera de Oaxaca: 120 horas continuas, mejora del 18% en eficiencia respecto al modelo anterior y reducción del 22% en vibración transmitida al brazo portador.
Microestructura que garantiza resistencia al desgaste en la punta del martillo y absorción de impactos en el núcleo, ideal para minería a cielo abierto en estratos sedimentarios.
Tablas de referencia para ajustar la presión hidráulica y la frecuencia de impacto según la dureza del estrato, evitando sobrecargas en operaciones de infraestructura vial.
Reduce la vibración transmitida en un 22% durante la fragmentación de roca, prolongando la vida útil del equipo y mejorando la seguridad del operador.